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Aprobar y rechazar marcas

Quién puede hacerlo: jefaturas y sus asistentes, sobre su equipo. También administración. Tiempo estimado: segundos por marca.

Qué significa aprobar

Aprobar una marca es decir "esta marca está bien, sin importar lo que diga el cálculo".

Es la herramienta para perdonar una tardanza justificada, y es más importante de lo que parece: es la única forma real de que una llegada tardía deje de contar.

Qué cambia al aprobar

Tres cosas a la vez:

La marca pasa a estado Aprobada.
Deja de estar señalada como inconsistente.
Y sale de la bandeja de incidencias.

Lo que no cambia: los minutos de diferencia se quedan como estaban. Si Ana llegó 7 minutos tarde, la marca va a seguir diciendo 7 para siempre. Lo que cambia es que dejan de tratarse como un incumplimiento.

Qué significa rechazar

Rechazar es decir "esta marca no es válida". Pasa a estado Rechazada.

Se usa cuando la marca está objetivamente mal: se marcó entrada en vez de salida, quedó una entrada duplicada, o se marcó por error.

💡 Rechazar no borra la marca. Queda ahí, marcada como no válida. Es exactamente lo que querés: constancia de que existió y de que se revisó.

La marca queda bloqueada

Una vez que aprobás o rechazás una marca, queda bloqueada: no se puede volver a cambiar esa decisión.

Pensalo antes de tocar el botón. Si tenés dudas, dejá primero un comentario preguntando, y decidí cuando tengas la respuesta.

Cada decisión deja un comentario automático con quién la tomó y qué hizo. La historia completa de una marca se lee en sus comentarios.

Cuándo aprobar y cuándo sancionar

Esta es la decisión de fondo, y el sistema no la toma por vos.

Aprobá cuando la tardanza tiene una explicación que aceptás: una presa, una emergencia, una autorización previa, un problema técnico del quiosco. También cuando la marca la registraste vos para cubrir un olvido y sabés que la persona llegó a tiempo.

Sancioná cuando la tardanza es injustificada y tu empresa aplica descuentos. Ver Sancionar una marca.

No hagas nada si todavía no sabés. La marca se queda en la bandeja hasta que decidas. Lo que no conviene es dejarla ahí indefinidamente: cuando el período de planilla cierre, ya no vas a poder sancionarla aunque correspondiera.

Leé los comentarios antes de decidir

El colaborador puede comentar sus propias marcas, y ahí es donde va a explicar qué pasó.

💡 Antes de sancionar una tardanza, mirá si la persona dejó un comentario. Es la diferencia entre una decisión informada y una que vas a tener que revertir cuando te reclamen — y revertirla no se puede, porque la marca queda bloqueada.

Aprobar no es lo mismo que la tolerancia

Vale distinguirlo bien, porque se confunden.

La tolerancia que configura administración no perdona nada: solo esconde de la bandeja las marcas cuya diferencia sea menor a esos minutos. La marca sigue registrada como tardía e inconsistente.

Aprobar sí cambia la marca: la vuelve consistente de verdad.

Si tu empresa quiere que llegar tres minutos tarde realmente no cuente, la tolerancia no alcanza — hay que aprobar esas marcas.

Marcas que ya nacen aprobadas

Las marcas que genera el sistema automáticamente —cuando alguien no marcó y el proceso diario le rellena el día— nacen ya aprobadas. No pasan por tu revisión y no aparecen en ninguna bandeja.

Es la razón por la que el tablero conviene mirarlo el mismo día: una vez que el sistema rellenó, el día se ve normal y no hay nada que te llame la atención.

Un orden que funciona

  1. Abrí la bandeja de incidencias.
  2. Para cada marca: mirá los comentarios primero.
  3. Si hay explicación válida → aprobar.
  4. Si no la hay y corresponde descuento → sancionar.
  5. Si la marca está objetivamente mal → rechazar y registrar la correcta.
  6. Si no tenés información → comentá preguntando y volvé después.

💡 Antes de aprobar en tanda, revisá que no estés aprobando marcas que en realidad deberían sancionarse. Aprobar es irreversible.